El año pasado, el gran amigo, gran pintor y asesor del Palais de Glace, Carlos Gorriarena, tuvo la grata idea de presentarme a un joven pintor cordobés que lo había impresionado por la calidad de su obra. “Gorri” me alcanzó un catálogo en el que se reproducían algunos de sus cuadros y, como no podía ser de otra manera, también me impactó la potencia de esas obras. El pintor es pintor por lo que ve, por la forma en que mira y por la manera en que transmite esa mirada al soporte de su elección. No conforme con las reproducciones, sentí la necesidad de ver, de mirar los originales, la oportunidad se dio gracias a Luis Ayala.

 

Este artista plástico, a pesar de su juventud, no teme enfrentarse con los temas existenciales del hombre y, en definitiva con “el” gran tema de los humanos: la muerte. En sus propias palabras: …un tema que ronda la obra es, sin dudas, la muerte. Pero no tanto la muerte en sí misma, sino la idea de ella, lo incomprensible y el temor atávico que me produce la sensación de ella…

 

Presenta en esta ocasión pinturas y dibujos que son una parte de su quehacer, porque también expresa su universo con la escultura y el grabado. En esta muestra el eje central es el paisaje. Pero no el mero paisaje sino al hombre representado y reflexionado como paisaje. Del hombre, en este caso, habla por su ausencia en dibujos y pinturas cuyo gran formato enfatizan su mensaje plástico. Un artista que sabe que sin riesgo no hay arte, que no duda en asumirlo y transmitirlo en creaciones con luz original. Marcos Acosta.

 

Oscar Smoje

Director Salas Nacionales

de Exposición Palais de Glace